"Los equipos del bronceado trabajan como grandes hornos microonda, que pueden cocer los tejidos del cuerpo y freír la piel."

Una leyenda popular en muchas ciudades americanas hoy es que una mujer joven que quiso un bronceado para una ocasión especial se murió después de que ella hizo un alboroto en un salón del bronceado. Antes de que ella muriera, su cuerpo olía dulcemente, lo que su doctor explicó como el olor de ella con los tejidos del cuerpo cocinados.

Se sabe que las ondas de luz ultravioletas no pueden penetrar tan profundamente en la piel, como aquellas afectan los tejidos del cuerpo, aunque pueden penetrar los párpados para dañar los ojos. Las ondas de luz ultravioletas no son iguales que los Rayos X o rayos de calor y, por consiguiente, tienen efectos diferentes en el cuerpo. La sobre-exposición produce quemaduras, no órganos del cuerpo cocinados.


"Los rayos ultravioletas (UV) producen cáncer a la piel, incluyendo el melanoma maligno - el más mortal de todos ellos."

Como previamente se mencionó, los dos tipos más comunes de cáncer a la piel, de la célula basal y carcinomas de la célula escamosa, se relacionan directamente con la sobre-exposición a luz ultravioleta y puede volver a repetirse después del debido tratamiento. Pero la relación entre la luz ultravioleta y el melanoma es un misterio, tanto como que las personas que trabajan al aire libre tienen menos melanomas que aquéllos que trabajan en interiores (con poca exposición a los UV). Los riesgos de cáncer a la piel aumentan en personas que experimentaron severas quemaduras y ampollas con el sol, durante la infancia. Se debe usar protector solar al viajar a climas soleados. Los equipos del bronceado utilizan una combinación cuidadosamente investigada de UVA y UVB, y administran la luz en una atmósfera controlada. Esta combinación, creemos, puede disminuir los riesgos a la larga de daños a la piel. Sin embargo, no se debe asistir a un salón de bronceado por parte de personas que han sido tratadas por cánceres de piel sin aprobación médica.


"Las personas pueden adquirir enfermedades si se broncean desnudos."

Las personas no pueden contraer enfermedades de camas debidamente sanitizadas y bien mantenidas o de los pisos limpios de las cabinas. Especialistas de la enfermedad han dicho que no hay evidencia que demuestre que unidades del bronceado sanitizadas han extendido enfermedades, ni siquiera venéreas, todas las que necesitan de contactos para su transmisión. El peligro potencial del bronceado desnudo es la sobre-exposición a los rayos UV –quemaduras-, de partes sensibles del cuerpo que normalmente no se exponen a la radiación ultravioleta. Por ejemplo, debajo de los brazos, las parte de atrás de piernas, las nalgas y genitales pueden sufrir eritemas severos al usar la misma intensidad luz ultravioleta que broncea el resto del cuerpo.

Las personas pueden exponer sus áreas del cuerpo sensibles gradualmente a la luz ultravioleta, y cubriéndolas a la mitad de cada sesión del bronceado durante las primeras tres o cuatro veces que se broncean desnudos.

Salpullidos o comezones que ocurren en el cuerpo después de la exposición luz ultravioleta no son una indicación de enfermedad a la piel, sino de piel seca o una reacción fotosensible. Esto es causado a menudo por una combinación del calor de las lámparas del bronceado (a veces la transpiración causada por el calor puede ser la fuente del problema), una falta de melanina suficiente en la piel que es bronceada por la luz ultravioleta. Ambas irritaciones normalmente disminuyen dentro de algunos días después de que la sesión del bronceado a concluido.

Manchas blancas o piel rayada no son señales de enfermedad a la piel. Las manchas blancas ocurren más a menudo cuando el oxígeno deja de circular en un área de la piel, como los codos, normalmente mientras los clientes se broncean en camas. La piel rayada, o rayado de cebra, resultada del bronceado disparejo durante primeras exposiciones a la luz ultravioleta. Ambos problemas pueden resolverse durante las sesiones del bronceado posteriores.